DECLARACIÓN
DE PRINCIPIOS |
Artº. 1º.- La Orden masónica mixta internacional El derecho Humano afirma la igualdad esencial de los dos seres humanos, el hombre y la mujer. Proclamándose "El Derecho Humano", la Orden quiere que ellos lleguen a extender sobre toda la tierra, de una manera igual, la justicia social, en una humanidad organizada en sociedades libres y fraternales. Artº. 2º.- Compuesta de Franc-Masones de los dos sexos, fraternalmente unidos sin distinción de razas, de religiones, de filosofías, la Orden se impone, para lograr estos principios, un método ritual y simbólico; gracias al cual sus miembros edifican su Templo a la perfección y a la gloria de la Humanidad. Artº. 3º.- Respetuosa con todas las creencias relativas a la eternidad o la no eternidad de la vida espiritual, sus miembros buscan ante todo, realizar en la tierra y para todos los humanos el máximo de desarrollo moral e intelectual, condición primera de bienestar que es posible a cada individuo esperar en una humanidad fraternalmente organizada. Artº. 5º.- La Orden masónica internacional "El Derecho Humano" no profesa ningún dogma. Trabaja en la búsqueda de la Verdad. Por eso en sus Talleres las discusiones o debates que traten de cuestiones sociales o religiosas no pueden en ningún caso tener otro objeto que ilustrar a los miembros y permitirles ocuparse en mejorar el conocimiento de la causa de sus deberes como Francmasones. |
ORGANIZACIÓN |
La Gran Logia
Simbólica Mixta, que había enraizado no solamente en
Francia, sino también en diferentes países, se constituía
en 1899 en Orden Masónica mixta internacional: El Derecho Humano. |
HISTORIA |
Se puede decir que la creación del Derecho Humano se efectúa en tres fases: 1ª.- La iniciación de María Deraismes el domingo 14 de enero de 1882 en la Logia Les Libres Penseurs du Pecq (Seine-et-Oise). Leer más.... 2ª.- La fundación de la Gran Logia Simbólica Mixta que se realiza en París en 4 de abril de 1893; fundación notificada a las otras Obediencias en 1894. Leer más..... 3ª.- La fundación de la Orden masónica mixta e internacional: El Derecho Humano entre 1899 y 1921. Leer más.... |
La
Iniciación de María Deraismes |
María
Deraismes nace en París en 1828 en el seno de una familia acomodada.
Su madre, Anne Soleil, es la sobrina -y heredera- de una conocida óptica;
su padre, François Deraismes, agente de mercancías, sabe
hacer aumentar el patrimonio y desarrolla la empresa de la cual es encargado.
Este hombre de negocios es también una persona cultivada, amante
de los libros en general y de las obras de Voltaire en particular. Maria
recibe gracias a esto, una educación muy amplia y más
abierta que el resto de las jóvenes de su época. Su hermana
Anna (nacida en 1821) colabora en su educación y ayuda al nacimiento
de un espíritu ávido de cultura. Es esta época
de la vida de Maria Deraismes muy amplia y rica en experiencias de todo
tipo, si no desconoce las alegrías del estudio, tampoco ignora
los placeres de una vida mundana.
Después del matrimonio de su hermana Anna con Hippolyte Michel Feresse, en 1846, después de la muerte de su padre en 1852 y de su madre en 1861, Maria queda sola en París. Mantiene una gran vida social como es habitual en la familia Deraismes y su casa, poco a poco se convierte en una cita imprescindible sobre literatura y arte frecuentada por elementos republicanos. En 1865, Anna, viuda y sin hijos, decide regresar a París y vivir junto a su hermana. Esta fecha marca el comienzo de un periodo laborioso y activo. Maria desarrolla una curiosidad que desborda el ámbito de las reuniones de su casa y publica algunos artículos. Colabora en algunos diarios celebres (Le Grand Journal, L'Epoque, Le Nain Jaune). Destaca por su talante polémico en la reivindicación de la emancipación de la mujer. En 1866, la Franc-Masonería, atacada violentamente por la presencia clerical y el predicador de Notre-Dame, decide defenderse en público mediante conferencias filosóficas. Léon Richer y Jules Labbé solicitan la colaboración de Maria Deraismes para un ciclo de conferencias organizado por el Gran Oriente de Francia en el salón de la calle Cadet. Ella duda de manifestarse en público, cuando Le Nain Jaune publica un artículo de Barbey d’Aurevilly: "Les Bas Bleus". La indignación que ella siente durante la lectura de estas líneas le dan el empujón definitivo para participar en estas conferencias. Desde la primera reunión la conferenciante obtiene un gran éxito. Esto es para ella una revelación, descubre que la palabra hablada tiene más fuerza, es más persuasiva que la palabra escrita. Las conferencias de Maria se suceden; al principio es más contenida pero poco a poco se va transformando en más y más "ardiente" más radical, en el sentido que esta termino tenía en la época. Se adhiere a la Sociedad de Letras y esto le hace dar más conferencias, pero las disputas que se originan al final de sus charlas la conducen a que estas sean prohibidas. Ahora solo le queda la palabra escrita. En 1867, publica un libro con las conferencias que ha dado (Lo antiguo ante lo nuevo, La nobleza ante el clero, Nuestro principios y nuestras costumbres), continua también con las controversias escritas (con Le Fígaro, Le Nain Jaune, L’Opinion Nationale). En el seno de la Liga por los Derechos de la Mujer, que se ha convertido en 1873 en Asociación para el mejoramiento de la vida de la mujer, Maria Deraismes sostiene un combate para que no les sean rechazados a las mujeres sus derechos civiles y políticos. Esta reivindicación no se obtendrá, y ella lo sabe, mientras se le dé a las mujeres una instrucción que las mantenga en la ignorancia y las sitúe bajo la dependencia del hombre; comienza una campaña a favor de la escuela laica, la única que puede hacer de la mujer un ser libre y adulto. Los años 1874 a 1881 serán particularmente fecundos en la vida de Maria Deraismes. En 1874, enojada por un escrito antidemocrático y vengativo de Victorien Sardou decide comenzar nuevamente a dar conferencias. Su elocuencia es tal que el jefe de la prefectura la llama y le aconseja que modere su lenguaje. Su ardor no disminuye, escribe en los diarios liberales de la capital, se adhiere al Libre Pensamiento, y funda la sección de Seine-et-Oise y difunde las tesis liberales del Libre Pensamiento. Los primeros resultados con relación al plano social de 1874 y 1875 (medidas relativas a la protección de las mujeres y los niños) ya son visibles; la ayuda de un joven médico, Georges Martin, concejal municipal del barrio de la Estación en París, hace que Maria aumente su ardor combativo en pro de los derechos de la mujer. La actividad de estos últimos años ha sido tal, y su presencia tan eficaz en el Congreso anticlerical de 1881, que se forma un comité para presentarla a las elecciones legislativas de ese año. Ella rechaza su candidatura, pues sus esfuerzos y lucha de los últimos quince años y teniendo en cuenta que la ley no ha cambiado, su candidatura no podría ser nada más que un testimonio de protesta; también en caso de ser elegida, el resultado sería negativo ya que la elección sería invalidada y esta vana tentativa no haría nada más que retrasar la conquista de los derechos reclamados. Pero, si en 1881, Maria Deraismes juzga inoportuno presentar su candidatura a las elecciones legislativas, en revancha, ella se apresta a solicitud de admisión en la Franc-Masonería. Esto es una revolución. Desde hace más de treinta años, Léon Richer está intentando vanamente hacer que se admita a la mujer en las Logias; el Dr. Georges Martin, iniciado en 1879, consigue el mismo resultado. Eminentes Francmasones, desde el principio han animado y apoyado a Maria Deraismes en su lucha, pero las Obediencias rechazan o aplazan la autorización de unir a una mujer a los trabajos masónicos. El tema es tan importante que Léon Richer escribe en su revista L'Avenir des Femmes un artículo especial: "Las mujeres y la Francmasonería". En 1881, la Logia los Libres Penseurs du Pecq añaden a su reglamento interior un artículo permitiendo la participación de mujeres en sus trabajos. La comisión encargada de aprobar los reglamentos particulares de las Logias de la Gran Logia Simbólica Escocesa, aplaza la proposición de la Logia de Pecq. La Logia de Pecq abandona entonces la Obediencia y se declara independiente; se considera libre para Iniciar a una mujer, la unanimidad recae sobre el nombre de Maria Deraismes. El 25 de noviembre de 1881 la Logia Les Libres Penseurs du Pecq recibe una solicitud de ingreso de Maria Deraismes. La Iniciación tiene lugar, el 14 de enero de 1882, en presencia de Altos Dignatarios de la Masonería, Diputados y Funcionarios. La Logia está presidida por el Venerable Houbron que felicita a la nueva iniciada por haber "franqueado con firmeza las barreras masónicas que, tras ella, deja abiertas ahora a otras mujeres" y le coloca un Collar de Maestro ricamente decorado. Algunos meses más tarde, una minoría de Hermanos de la Logia solicitan ser integrados bajo el control de la Federación de Logias de la Gran Logia Simbólica Escocesa. Maria Deraismes ha frecuentado cinco meses la Logia de Pecq. La vida masónica regular de Maria Deraismes ha sido muy corta, no insiste más y retorna a sus actividades profanas. Su casa se vuelva más que nunca en el lugar de encuentro de Francmasones. Como la situación no se modifica en el curso de los años pese a los esfuerzos de Georges Martin, no queda más remedio que fundar una Obediencia nueva donde los hombres y las mujeres sean legalmente admitidos bajo reserva de ciertas condiciones de usos y costumbres de la época. El Dr. Georges Martin presenta y dirige un proyecto de Constitución de Logias mixtas; la Logia La Jérusalem Ecossaise de la Gran Logia Simbólica lo lleva a su orden del día. La Gran Logia Simbólica es favorable. Es a Maria Deraismes ayudada del Dr. Georges Martin en quien recaerá el honor de fundar la Francmasonería mixta: de acuerdo con los Hermanos decididos a crear una masonería mixta, ella convoca en su casa a un cierto número de mujeres susceptibles de recibir la Iniciación masónica (Calle Cardinet, 72, el 1º de junio de 1892 y el 4 de marzo de 1893). Después de cuatro reuniones, bajo la presidencia de Maria Deraismes, se permite constituir regularmente la primera Logia de la Nueva Obediencia (14 de marzo, 24 de marzo, 1º de abril y 4 de abril de 1893). El Hermano Georges Martin siempre está presente: él "quiere ayudar con sus consejos a la Hermana Maria Deraismes en la creación de la nueva obediencia masónica que esta Hermana cree deber fundar en Francia, en París. El 4 de abril de 1893 nace la Gran Logia Simbólica Escocesa El Derecho Humano y esta logia se transforma en mista e internacional. Tal es el deseo de la fundadora de "la Gran Logia Simbólica Escocesa El Derecho Humano que está abierta a todos, sin distinción de sexo, de religión, de raza o de nacionalidad". En el transcurso de estas reuniones, Maria Deraismes, decorada con el cordón de Maestra que le dio el venerable de la Logia de Pecq donde fue iniciada es elevada al grado de Maestra. La nueva Logia retoma sus trabajos el domingo 23 de octubre de 1893, pero el 6 de febrero de 1894, Maria Deraismes muere; las exequias civiles tienen lugar el viernes 9 de febrero en el cementerio de Montmartre. El 16 de junio de 1895, una calle con su nombre es inaugurada en París; el 13 de noviembre del mismo año se erige un monumento a su memoria en Pontoise. Las ciudades de París y Pontoise quieren perpetuar el recuerdo de la que defendió con talento y pasión las doctrinas progresistas, anticlericales, humanitarias. "¿La Justicia? ¡Ah! Querido doctor (le decía a su médico la víspera de su muerte), yo creo en ella con toda mi alma, pero la he buscado en este mundo, y no la he encontrado". |
La fundación de la Gran Logia Mixta Escocesa "El Derecho Humano" |
La integración de una mujer en la Masonería estaba concluida, pero un cambio en la Logia Les Libres Penseurs du Pecq y su reincorporación a la Gran Logia Simbólica Escocesa había hecho que, en un principio, pareciese que todo el trabajo había sido inútil, esa situación forzaron especialmente al Dr. Georges Martin y a Maria Deraismes a llegar a la conclusión que la única solución era la creación de una Logia nueva, mixta, autónoma e independiente. Georges Martin tenia 48 años; Maria Deraismes 65 años y su hermana Anne Feresse 72 años; personas reflexivas, su acción fue cuidadosamente preparada. Reunieron a 16 profanos femeninos, moral e intelectualmente indiscutibles, con el fin de instruirles en la Masonería. Su educación se hizo mediante reuniones amistosas en la casa Deraismes, de la calle Cardinet, 72 y posteriormente en casa de Marie Becquet de Vienne en el 45 de la calle Sèvres. En diciembre de 1892 el grupo estaba preparado para trabajar en Logia. El salón de la calle Sèvres fue acondicionado como Taller masónico. Maria, decorada con el collar de Maestro, que le había sido colocado en su iniciación, asistida y aconsejada por Georges Martin, procedía el 14 de marzo de 1893 a la Iniciación en el grado de Aprendiz; el 24 de marzo a un Compañero y el 1º de abril a una Maestra. El Taller, regularmente decorado con un número suficiente de Aprendices, de Compañeros y de Maestros, fue regularmente instalado el 4 de abril, siendo Presidente de Honor Clémence Royer; Ven.·. Maria Deraismes; 1º Vig.·. Marie Becquet de Vienne; 2º Vig.·. Marie Georges Martin; Secr.·. Maria Martin; Tes.·. Anne Feresse-Deraismes; y como Or.·. Georges Martin que se había afiliado desde la constitución de la Logia. Los miembros fundadores eran, también, Louise David, Marie Pierre (doctor en medicina), Eliska Vincent, Florestine Mauriceau, Myrtille Reugnet, Maurice Levy, Charlotte Duval, Louisa Wiggiskoff, Maria Pognon y M. Cremnitz. Era un grupo sólido el cual tenia vocación para iniciar, afiliar y trabajar con los mismos derechos ambos sexos. Poco tiempo después, algunas mujeres más fueron iniciadas y varios hombres afiliados. En 1895 había 38 mujeres y 5 hombres. Los miembros aumentaron rápidamente; el 5 de septiembre de 1985 se abría una 2ª Logia en Lyon con Marie Bonnevial como Ven.·., la nº 3 en Blois con Marie Becquet de Vienne, después la 4ª en París, la nº 5 en el Havre. Otras Logias se abrieron en Túnez, en Zurich, en Inglaterra, Holanda, Bélgica, Indonesia, en las Indias, en los Estados Unidos, etc. El 22 de octubre, los HH.·. y HHª.·. se reúnen en un nuevo Templo, en el 33 de la calle Jaco, propiedad de la Señora Becquet de Vienne. En abril de 1894, pueden instalarse en el número 7 de la calle Ecouffes, en las dependencias de la sede de "Libre Pensèe". En 1896, las Tenidas tienen lugar en el número 42 de la calle Rochechouart y las reuniones de la Gran Logia en el número 5 de la calle Payenne. El 30 de mayo de 1897, la Obediencia se instala en un local especialmente acondicionado, en el número 51 de la calle Cardinal-Lemoine, en donde sus dos Templos son inaugurados el 16 de septiembre del mismo año. El 12 de marzo de 1897se funda una sociedad anónima comercial que toma el nombre de "Centro de Acción para el movimiento feminista". Georges Martin, para resolver el problema de los edificios y locales, hipoteca sus propiedades y compra un terreno en la calle Jules-Breton el cual dona a la sociedad con el fin de que construya allí un edificio masónico, reservándose para él y para su esposa un modesto apartamento. En un llamamiento a los miembros de la Logia, anuncia el comienzo de la construcción del edificio pero, la guerra retrasa los trabajos, por lo que el edificio no fue inaugurado hasta después de su muerte. El desarrollo de Logias mixtas en diferentes países crea el problema de la unidad internacional; y en Francia como en el extranjero, surge también el problema de los grados masónicos. La Gran Logia Mixta Escocesa, por su constitución misma, no puede conferir aumentos de salario más allá del grado 3º. Georges Martin escribe en 1901 (en Bulletin de la Franc-Maçonnerie): "La igualdad masónica no puede subsistir nada más que si la Hermana masona puede adquirir todos los grados masónicos que la Franc-Masonería confiere a los Franc-Masones". Era preciso concebir una constitución internacional que salvaguardase la unidad, y los Reglamentos interiores que concedían el acceso a todos los grados masónicos; concentran la autoridad en manos de Georges Martin, instruido por su propia experiencia. De estas preocupaciones nacerán en 1897 el Supremo Consejo; con los reglamentos Generales, y la posibilidad de conferir los Altos Grados. ¿Cómo se efectuará la transformación? |
La
Orden Masónica Internacional "El Derecho Humano" |
El 11 de mayo de 1898, Georges Martin crea el Supremo Consejo, potencia creadora, directriz y reguladora, de la Orden mixta internacional "El Derecho Humano", del grado 1º al 33º, para el universo entero (oficializado en 1901). Este Supremo Consejo se recluta por cooptación, entre los masones del grado 33º y ad vitam. Debía contar al menos con nueve masones franceses. Tenia todo el poder para legitimar, decretar, vigilar toda la gestión de cantidades relacionadas con el tesoro. La Constitución no podía ser modificada nada más que por él, contrariamente a todas las demás Obediencias, tenia el derecho de reglamentar, decretar, nominar, destituir, destruir, crear, sobre todos los Talleres del grado 1º al 33º, y sobre todos los miembros. Este Supremo Consejo, clave de la bóveda del edificio (así lo describe Georges Martin), se convierte en un obstáculo, y a partir de 1904 las protestas se generalizan. Al principio las Logias parisienses, con el Taller nº 4 Marie Bonneval a la cabeza, se revelan. Los HH.·. y HHª.·. rechazan someterse y comienzan a organizarse para luchar contra los plenos poderes del Supremo Consejo. Se reúnen en un congreso en el Templo de la calle Suffren, reclamando un Convento anual capaz de modificar y limitar las prerrogativas que las altas autoridades se habían atribuido. Georges Martin, apoyado por diversas instancias superiores -especialmente de los Estados Unidos donde las Logias habían proliferado- sostiene los poderes del Supremo Consejo que él considera necesarios para preservar la unidad, denegando a los Talleres de un país el poder erigirse en Convento así como el derecho de criticar, legislar y modificar las atribuciones de un Consejo Superior e Internacional. La oposición reclama la organización de un Convento francés. A partir del mes de mayo de 1907, Georges Martin decide la reunión de un Convento para Francia; el Supremo Consejo acoge favorablemente su proposición y toma la iniciativa de convocarlo para el 14 de septiembre de 1907. Los trabajos comienzan bajo la presidencia de Georges Martin. Los representantes del Supremo Consejo, en los otros países, se pronunciaron, ha llegado el momento de reunir a los Conventos semejantes. Georges Martin recuerda que solo un Convento internacional era soberano en materia de Constituciones. Soberanía absoluta rechazada por los talleres azules. Georges Martin arguye que esta autoridad es menos tiránica que la que se ejerce desde más lejos, mientras que los talleres azules reclaman la formula que había presidido el nacimiento del derecho Humano. "El Masón libre en su Logia libre". De 1904 a 1912 bajo el nombre de Congreso o de Convento los Talleres se reúnen, con una proposición más y más intensa, sin que puedan ser regladas las prerrogativas entre el Supremo Consejo y el Convento. Ante la autoridad suprema que rechaza tales proposiciones y los talleres que reclaman el respeto de la democracia masónica, se produce una escisión y una decena de talleres se organizan en una Gran Logia Mixta Simbólica que escapa así a la dictadura del Supremo Consejo y anuncia su fundación a las diferentes potencias masónicas mediante una carta firmada por la Gran Secretaria General de la nueva obediencia mixta, Blanche Lantoine, el 26 de enero de 1914: "Hemos estimado que después de veintiún años de existencia, la Franc-Masonería Mixta podía y debía estar regida de una manera más acorde a las verdaderas tradiciones masónicas. Nosotros hemos pensado que un Supremo Consejo, maestro absoluto y sin control, no es conforme con el espíritu democrático de nuestro tiempo y de nuestro país, y que todo Masón debe tener el derecho (como en los rituales masculinos) de participar en la marcha de su Taller y de preocuparse de la vida de su Obediencia..." Georges Martin, ante la gran fuerza que ejerce la oposición, había prometido un Convento internacional para el año 1913-1914; pero la guerra detiene cualquier posibilidad. La vida masónica se enlutó y ralentizó, en las regiones asoladas por los ejércitos. Después de la guerra, las relaciones se establecen entre las dos Obediencias mixtas y en 1920 fue posible un acuerdo. El Convento se realiza con algunas concesiones del Supremo Consejo. Se elige un Consejo nacional permanente, que tenía el deber de vigilar la ejecución de las modificaciones votadas por el Convento anual. Marie Georges Martin fallece en 1914, su esposo la sustituye en el puesto de Gran Maestre y, a su fallecimiento en 1916, fue Marie Bonnevial quien toma el Mallete. Ella muere en diciembre de 1918. El Convento internacional tiene lugar del 11 al 15 de agosto de 1920, y vota una constitución internacional; los talleres de todos los grados de cada país tenían la facultad de constituir una Federación o Jurisdicción, bajo la administración de un organismo nacional autónomo, de hacerse representar ante el Supremo Consejo, un delegado designado por el Supremo Consejo era el intermediario obligado entre la federación nacional y la autoridad internacional. Se forman 17 federaciones o jurisdicciones. Los Estatutos de la federación francesa fueron votados los días 30 y 31 de agosto, y aprobados por el Supremo Consejo el 6 de noviembre de 1921. Las relaciones exteriores con las otras potencias masónicas fueron diferentes según las naciones. Todos las Masonerías anglicanas, especialmente los Estados Unidos, rechazan toda relación con El Derecho Humano. En Francia la mayor parte de las Obediencias hacen lo mismo. Sin embargo el Gran Oriente de Francia, más próximo al espíritu progresivo y racional de Georges Martin, acepta una Convención con El Derecho Humano (29 de enero y 6 de febrero de 1922). Esta Convención fue denunciada en 1930 por el Gran Oriente, pero subsistía el intercambio de garantes de amistad y el derecho de visita para los Hermanos. Esto durará hasta la Liberación de 1945. La fusión de las dos Obediencias mixtas favorece el aumento de los efectivos, numerosos Hermanos ocupan cargos importantes en el seno del gobierno de la República francesa. En el terreno político las dictaduras van tomando más y más fuerzas en toda Europa. En 1939 comenzarán las prohibiciones de la Francmasonería, en 1940 El Derecho Humano sigue la suerte de todas las sociedades de libre pensamiento, con las persecuciones del fascismo y del nazismo; los Masones fueron perseguidos, condenados, torturados, encarcelados. Los Templos fueron saqueados, los ritos ridiculizados, las decoraciones y los archivos encautados por las autoridades de ocupación. El Derecho Humano paga un caro tributo. Gracias a la sangre fría y al valor de la Hª.·. Lucie Delong, entonces Gran Secretaria, y de la Hª.·. Sabatier, Guardatemplo, la Carta de fundación se salvó, y los documentos quemados para mayor seguridad. Después de la Liberación, los HH.·. y HHª.·. se reúnen. El Derecho Humano resucita de sus cenizas y retoma fuerza y vigor. La promoción de la mujer entra fuertemente en las consciencias, y poco a poco en las leyes. Un ardiente deseo de libertad y de paz animan a una parte del mundo. En septiembre de 1944 se forman grupos para trabajar masónicamente y, el 4 de mayo, las puertas del Templo de la calle Jules-Breton fueron reabiertas. Los lazos entre Obediencias se hacen más fraternales. La promoción de la mujer si sitúa entre los primeros problemas que el Derecho Humano tiene que solucionar. Todas las Obediencias de inspiración anglicana seguían sin aceptar mantener relaciones con El Derecho Humano, ni en el mundo ni en Francia. Las relaciones fraternales entre el Gran Oriente de Francia y El Derecho Humano se acentúan y aumentan. Actualmente, la Orden masónica mixta e internacional El Derecho Humano comprende: Jurisdicciones: Alemania-Austria, Costa Rica, Indonesia, Hispánica, Portuguesa. Federaciones: americana, argentina, australiana, belga, brasileña, británica, chilena, escandinava, finlandesa, francesa, helénica, holandesa, islandesa, italiana, mexicana, neozelandesa, oriental, suiza. Y numerosas logias pioneras: Luxemburgo, Senegal, Costa de Marfil, Camerún, Burundi, Perú, Colombia, Zaire, Canadá, Uruguay, Israel. Ciertas Federaciones se extienden sobre numerosos países, como las Federaciones francesa, británica, oriental, escandinava, argentina. En Francia los Talleres se agrupan en Federaciones regionales en el seno de la Federación nacional. Después de Marie Bonnevial se suceden en el cargo de Gran Maestre: Eugène Piron, Lucien Levy, Henri Petit, Marguerite Martin, Charles Cambillard, Andre Clément, Jacques Choisez, Mark Grosjean. El Gran Maestre actual es el Islandés Njardvik Njördur. |
GEORGES MARTIN |
Nace
el 9 de mayo de 1844 en París; su padre, farmacéutico,
le hace estudiar en los jesuitas de la calle Lhomond. Después
de haber conseguido el bachillerato en letras estudia farmacia después
de haber obtenido también el bachillerato en ciencias, empieza
los estudios de medicina que concluye en 1870. |
LOS
COMIENZOS DEL DERECHO HUMANO |
El
14 de Abril de 1893 el Dr. Georges Martín, con la colaboración
de María Deraismes, constituye una Logia mixta, que abriría
las puertas de la Masonería al elemento femenino. Tal acontecimiento, auténtica revolución, iba a extender la iniciación masónica a la otra mitad de la Humanidad. Francia tuvo el privilegio de ver nacer este movimiento. Desde hacía tiempo la Masonería francesa, de pensamiento altamente volteriano, se interesaba apasionadamente por los problemas sociales, considerando que era preciso liberar a la mujer, sometida a la influencia del clericalismo y a la presión de la Iglesia. María Deraismes, gran republicana y laica, primer apóstol del feminismo, venía participando en gran número de reuniones organizadas por el Gran Oriente de Francia, destacándose por su brillante talento de oradora. Adquirió tal reputación que los miembros de la Logia "Los Librepensadores de Pecq" decidieron conferirle la Luz Masónica. Su iniciación tuvo lugar el 14 de enero de 1882 en presencia de eminentes miembros de la Masonería masculina. Según el autor masónico A. Lantoine, la H.. María Deraismes fue la primera mujer francesa que recibió la verdadera iniciación masónica. El H:. Georges Martin, Senador y Consejero General, visionario del papel que la mujer estaba llamada a desempeñar en la sociedad del futuro, desarrollaba una activa campaña para la admisión de ésta en el seno de la Francmasonería. Estaba nuestro venerado Fundador absolutamente persuadido que esta igualdad integral era elemento indispensable para el establecimiento de la justicia social, y de que la auténtica felicidad para la Humanidad no existiría sino bajo esta condición. Durante diez años impartió conferencias en las Logias en favor de esta noble causa, sin obtener más que promesas, buenas palabras y actitudes favorables, pero ni la más pequeña ayuda. El calor de su oratoria, su nobleza de corazón, la pureza de su amor por la Humanidad y su deseo de persuasión no pudieron vencer el ostracismo masculino. Después de una larga serie de esfuerzos, llegó a la conclusión de que nada conseguiría de las Obediencias de la época. Cansado de esperar, se decidió a actuar. Georges Martin lo hizo bajo su entera y exclusiva responsabilidad. Cualquier otro modo de proceder hubiera provocado las violentas reacciones de la Masonería masculina. Por su parte, María Deraismes había dejado de asistir a las tenidas de la Logia de Pecq, a fin de no crear problemas a este progresista taller, al que se amenazaba con el cierre. Entretanto, consagraba sus esfuerzos a la "Sociedad para el mejoramiento de la situación de la mujer y la reivindicación de sus derechos". Georges Martin, de acuerdo con ella, fundo una Logia mixta. Dieciséis mujeres, escogidas entre las relaciones de María Deraismes, entre ellas Clemencia A. ROYER, filósofa, y María BÉQUET DE VIENNE, fundadora de diversas obras sociales, fueron iniciadas el 14 de Marzo de 1893, recibiendo, en reuniones posteriores, los grados simbólicos de las Logias Azules, en presencia del H.. Georges Martín. Nuestra Orden nació pues de una revolución, y en una época heroica de la Masonería, por voluntad de dos seres dispuestos a superar cualquier obstáculo y a triunfar sobre la oposición patriarcal. Albert Lantoine criticaba tal oposición con las siguientes palabras: "En casos como éste, hay que saber ser conciliador cuando asistimos a la creación de una organización nueva, sin preocuparse demasiado en acomodamientos consentidos con la verdad... ¿Quién podría asegurar que la génesis de todas las Obediencias existentes fue conforme con la más perfecta ortodoxia? Algunas Obediencias juegan, con demasiada frecuencia, a los antiguos Concilios, excomulgándose unas a otras bajo pretexto de infracciones a las leyes más o menos en vigor." (Hiram, pag. 113) Diez meses después del establecimiento de la Gran Logia Simbólica Escocesa Mixta de Francia "El Derecho Humano", María Deraismes era llamada al Oriente Eterno, dejando al cuidado de Georges Martin, a su hermana Ana Teresa Deraismes y a sus colaboradores, la continuación de la obra. El Derecho Humano extendió rápidamente su acción en el mundo entero, primero en Europa continental, luego en Londres, donde la Dr. Annie Besant, célebre feminista inglesa y futuro Gran Maestre Adjunto de la Orden, declaraba: "Si bien es verdad que los ingleses trajeron la Masonería a Francia, no lo es menos que hoy son los franceses quienes la devuelven a Inglaterra regenerada, completada y fortificada por la admisión de la mujer en la logia, al lado del hombre." Musarelli introdujo la Masonería Mixta en los Estados Unidos, donde alcanzó considerable desarrollo. La Federación Norteamericana del Derecho Humano contaba, después de la Gran Guerra, más de 7.000 miembros. Annie Besant, que hizo renacer en Mahatma Gandhi el amor por su civilización de origen, fue la creadora de las Logias Mixtas en la India. América del Sur y Africa seguirían su ejemplo. La creación de la Orden Masónica Mixta Internacional tuvo lugar regularmente. El nacimiento del Supremo Consejo se realizó el 12 de Junio de 1901 por su presidente, el Muy Ilustre H.. Décembre-Allonier, 33º de una importante Obediencia masculina y miembro del Derecho Humano. Después de explicar el simbolismo de los Altos Grados a los miembros del futuro Supremo Consejo, les comunicó, de forma valida y ritual, el grado 33º. Para la Masonería tales acontecimientos constituyeron la apertura de los Templos a la mujer y a todos los seres humanos aptos para entrar en los mismos, cualquiera que fuese su raza. Esta extensión del Derecho Humano al elemento femenino aportaba un considerable peso al mundo masónico cuyas obediencias masculinas habían, hasta entonces, limitado considerablemente su alcance y sus fines, al haber excluido la mitad del género humano. La mujer había estado aislada demasiado tiempo, bajo la magia de las influencias religiosas, para ser capaz de acomodarse enseguida a un puro y frío racionalismo. El encanto de la Masonería, la gracia subyugadora y penetrante del simbolismo, la pureza limpia y perfecta de sus ideales, lo desinteresado de sus fines, llegaron a ser, para cualquier Hna.. un verdadero centro de interés. El Derecho Humano hizo lo posible por sustituir, sin sacudidas violentas, la esperanza que es fruto de la reflexión y del razonamiento por los arrobamientos místicos, haciendo triunfar la serenidad y tranquilidad de sus templos sobre el atractivo pomposo de las ceremonias religiosas. La inspiración de sus símbolos había de sustituir al atavismo tantos siglos soportado y padecido. |
CONSTITUCIÓN de la Orden:
Se constituye en París el 4 de abril de 1893, bajo el título Gran Logia Simbólica Escocesa Mixta de Francia: El derecho Humano, por María Deraismes y Georges Martin.
En 1899 se transforma en Orden masónica mixta internacional Le Droit Humain-El Derecho Humano anunciada oficialmente el 12 de junio de 1901
Para conocer más
CARACTERISTICAS
DEL DERECHO HUMANO |
B.-INSTITUCION
JERARQUICA
|
PROGRESO DEL DERECHO HUMANO |
La
progresión del Derecho Humano en el plano universal, debida
a una armoniosa organización y a una amplia comprensión
de ciertas interferencias, ha sido posible debido a que, desde sus
orígenes, nuestra organización ha carecido por entero
de cualquier tipo de sentimiento de hegemonía o de superioridad
por parte alguna. Formados libremente en la mutua comprensión,
no obstante las diferencias de concepto y de punto de vista, con frecuencia
opuestas, los miembros del Derecho Humano han sabido sobrepasar la
noción misma de tolerancia, concepto éste que pasa a
unirse al de una cierta condescendencia hacia el modo de pensar de
los demás, llegando así a una unión en que el
"corazón" prima sobre la inteligencia, y que estimamos necesaria
para una mejor comprensión, y, sobre todo para que reine el
amor mutuo. Así pues, el Derecho Humano solo progresará manteniendo sus tradiciones, lo que no impide una continua renovación. Es ante todo conservador y mantenedor de lo valioso: Papel éste tanto más indispensable en una época en la que tantas tradiciones y valores son rechazados o relegados al olvido. Para nosotros, la Tradición masónica reside en el respeto de los rituales, en el conocimiento del simbolismo, en la minuciosa aplicación de los reglamentos. El Ritual ha de vivirse, teniendo por finalidad estimular en la Logia ese ambiente colectivo en que cada cual somete sus ideas al parecer de los otros, lo que permite a la Masonería aportar un cierto número de ideas con la suficiente fuerza como para ser propagadas por el mundo, desarrollando así un proceso de reflexión en las mentes de los pueblos. Hay dos interpretaciones básicas sobre la Masonería: Una con carácter religioso, que considerando ciertos puntos de practica excesivamente liberales, ha evolucionado hacia formas aún más dogmáticas, y otra que, evolucionando en sentido contrario, rechaza toda forma religiosa y no otorga al simbolismo sino un lugar secundario. El Derecho Humano intenta permanecer en su habitual lugar de organización tradicional, pero iniciática, respetando la libertad de pensamiento y no aceptando ningún dogma, a no ser el de la perceptibilidad humana. La preocupación y la práctica del libre examen y de la libre crítica que la animan, ofrecer un incomparable instrumento de progreso individual y colectivo. De este modo la Masonería presenta la imagen de una sociedad de carácter altruista, donde todos puedan dar a su pensamiento libertades sin limite al dirigirlo a la búsqueda y consecución de un ideal, y ello es tan válido para el que lo intenta por la vía racionalista como para aquél que lo hace sediento de la idea y el concepto de lo absoluto. "El mayor mérito del espíritu crítico- es decir, exento de todo fanatismo- reside en poder juzgar sin temor a ser injusto", decía el pensador católico Gabriel Marcel. Pero es el caso que el Derecho Humano va más allá de esta primera función, por hallarla insuficiente y demasiado estática. Por ello la completa añadiendo un objetivo dinámico, suscitando la acción y la evolución hacia fines engendradores de vida y de progreso. La perspectiva de los Masones de nuestra Orden se orienta hacia la eclosión de la plenitud del individuo y hacia la transformación social y pacifica de la Humanidad. Al hoy ha de suceder el mañana, como éste sucedió al ayer. De la pasada evolución y de la posición actual del Derecho Humano deriva el sentido de su progresión futura. Sin embargo, tenemos ante nosotros dos imperativos ineludibles. Ante todo, el Derecho Humano ha de evitar en sus Talleres toda discusión de carácter político o religioso que, por lo general constituye la fuente de graves divisiones y que podrían causar perdida de la armonía en la Logia. Iniciática (por otra parte), nuestra Orden considera que el masón tiene el deber de hacer cualquier esfuerzo que le conduzca al conocimiento de sí mismo y de los demás. Es también tradicionalista puesto que respetuosa con el pensamiento de quienes nos predecieron, siguiendo la vía que ha sido trazada y usando del método que le fue legado, y cuya fecundidad y eficacia le constan. Si el campo de lo especulativo no tiene ya secretos para nuestra Orden, ello no es óbice para que realice incursiones en el mundo profano, preconizando soluciones largamente estudiadas, fruto de prolongadas y maduras reflexiones en nuestros Templos. En su continuo y perpetuo caminar, el Derecho Humano ha sido capaz de permanecer firme y universal a través de las separaciones y otros males debidos a diversos cataclismos, en especial las dos Guerras Mundiales. |
LA EVOLUCIÓN DEL DERECHO HUMANO |
La
lucha feminista ha venido caracterizando la acción de la Masonería
Mixta ya antes de 1914, ya que el elemento masculino e incluso algunos
masones apenas si mostraban interés por la emancipación
de la mujer. Entre ambas Guerras Mundiales, el Derecho Humano continuó su obra con ardor, en lucha siempre por las necesidades y derechos de la mujer y del niño, por la defensa de la paz y de la acción de la Sociedad de Naciones. Luego de la crisis mundial de 1929, nuestra Orden pasó a concentrar su preocupación en la lucha contra las dictaduras y en la condenación del racismo. Cuando las reivindicaciones feministas obtuvieron ciertas ventajas, las demás cuestiones recobraron el rango de que son merecedoras, quedando nuestros trabajos bajo la influencia de problemas de mayor actualidad. A partir de 1945, el Derecho Humano vive un período de reconstrucción y consolidación. En la actualidad se halla en una tercera fase de expansión, orientándose no ya hacia problemas de la pareja, sino sobretodo hacia los del hombre y la mujer, en toda su amplitud. En el plano iniciático, nuestra Orden nunca ha dejado de interesarse por las grandes cuestiones del Simbolismo. Tal interés nos ha reportado grandes beneficios, mostrándose las jóvenes generaciones de masones altamente partidarios de una aplicación cuidadosa del Ritual, sintiéndose una gran necesidad de profundizar en el estudio de los símbolos. Desde el punto de vista humano, nuestra Orden ha sido la primera en hacer de la emancipación de la mujer una realidad, en paralelo a la de los hombres. La historia de nuestras Federaciones está llena de ejemplos de esta influencia del Derecho Humano, que para nosotros es, por excelencia, el derecho de la Humanidad. El movimiento feminista, la acción laica, el problema social que en 1900 parecía constituir una insuperable muralla, ya no sensibiliza tanto a la colectividad. El feminismo ha obtenido gran parte de sus reivindicaciones, que son de dominio público. La Laicidad ha tomado otro aspecto, si bien merece una singular vigilancia y nuestra particular atención. El clan clerical ha evolucionado igualmente, presentándonos nuevo rostro, que en ocasiones incluso resulta atrayente. Por ese mismo hecho, ¿no ha de resultar aún más sutil, más hábil y peligroso que el de antaño? La evolución social ha provocado nuevas reivindicaciones, que hemos de examinar y seguir de cerca. La Francmasonería del Derecho Humano trabaja de modo que su acción se sitúa en el espacio y en el tiempo. Nuestra Orden ha de producir ideas nuevas y firmes, justas y humanas, sobre hechos determinantes que conciernen a la vida social y espiritual del individuo, al porvenir de las sociedades y de los pueblos. Pero en Masonería existe, como en otras sociedades, un peligro del que hemos de apartarnos y desconfiar, prestándole siempre mucha atención. Las diversas corrientes culturales de que nos componemos siguen una marcha divergente. Cada uno de nosotros tiende hacia conceptos absolutos totalmente opuestos y a posiciones encontradas. Las confrontaciones oratorias y a menudo escritas, de las diversas tesis sustentadas, se convierten a veces en discusiones violentas y no conformes con nuestro ambiente. Estas discusiones bizantinas y que a nada conducen, desilusionan grandemente a aquellos masones que se unieron a nosotros para construir y no para destruir. Algunos de nuestros miembros, olvidando sus deberes, no hacen sino reclamar sus derechos, omitiendo sus juramentos de honor, que prestaron en los más bellos momentos masónicos de sus vida. Queriendo o creyendo hacer bien, a menos que lo hagan ex-profeso, vuelvan la espalda a nuevos criterios y cierran los ojos ante las aspiraciones de nuestra época. Por desgracia no dejaron por entero sus metales a la puerta del Templo, o su orgullo les impide comprender la necesidad que tienen de volver a entrar en el Gabinete de Reflexión. De este modo, renieguen de su pasado de masones. Hay otros que, al oír hablar de la revisión de nuestros Reglamentos Generales, de los grandes objetivos de la Orden y de la Masonería en general, no ven en ello más que una posibilidad de saciar su sed de cambio y su necesidad contestataria. Lo administrativo, para ellos, prima sobre lo iniciático. Y bien, lo esencial en un Convento ha de ser el estudio de las grandes cuestiones de actualidad, profundizando en los recursos masónicos y simbólicos. Estos permitirán a los Masones enriquecerse con una nueva experiencia alimentada por la tradición, así como abordar un plano superior de la discusión y de la inteligencia. En un momento en que la Humanidad va a vivir una crisis de crecimiento, en una hora en que, como después de la crisis mundial de 1929-1932, de nuevo se manifiestan un recrudecimiento de la violencia y una vuelta a las corrientes nacionalistas y racistas, con manifestaciones irresponsables de contestación y anarquía, junto a escenas sinceras de desesperación y dolor, más que nunca nos importa la defensa del respeto por las libertades individuales, obrando siempre en la construcción del Templo total de la Humanidad. Nuestro papel es escuchar al futuro y no lamentarnos del pasado. No debemos concebir una vida pública, ni ningún tipo de acción, sin participación efectiva de la mujer en compañía del hombre. El Derecho Humano desea que sus Logias, sus miembros, realicen un trabajo en equipo, consciente y activo, que resuelva las condiciones de tal renovación. Tal labor ha de realizarse, no en un plano abstracto, sino en función de la situación mundial presente y de la evolución que lleva a aspectos de construcción colectiva y social. Nuestra actividad no busca la servidumbre del individuo con respecto a su comunidad, sino al contrario la plena liberación de la persona humana, que ha de quedar paulatinamente libre de obligaciones materiales. Para una plena y eficaz consecución de tal meta, el Masón debe luchar por un mejor conocimiento de sí mismo y de un perfeccionamiento de su carácter. El medio está en un continuo retorno a la Cámara de reflexión. Si viera encenderse el fuego de las pasiones, debe tratar de contenerlas con su serenidad y su experiencia masónica. El masón tiene por lema: Recoger lo esparcido y no dividir. La Masonería Mixta, es pues, la Masonería del futuro. Sobre la senda del porvenir, debe participar, fortalecida por su pasado y su tradición, en la construcción del Templo del mañana y del nuevo humanismo en gestación. Nosotros, miembros del Derecho Humano, hemos de ser fieles al deseo de nuestra fundadora, María Deraismes, con tan nobles palabras: "Para ser fieles al pasado, practicar la Masonería del futuro. Yo he abierto el camino, engrandecerlo y continuarlo es tarea vuestra". |

